quizás no es más que cuestión de estar sentada junto a una ventana, mirar hacia afuera con un libro entre las manos, mirarle a él, años sesenta, setenta quizás, mirar a los ojos a un hombre que se lo merezca, y entre palabras cálidas y divertidas, sonreir hasta sumergirme de nuevo en el libro.
quizás sólo es conocer mi maltrato, mi miedo, mi comienzo desde cero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario